29 de septiembre de 2026. Perú, Colombia y Estados Unidos presentaron ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) un proyecto de resolución sobre la situación de Nicaragua que será considerado durante la XXXI Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, convocada para el próximo 2 de octubre en Washington, D.C.
La Fundación para la Libertad de Nicaragua valora esta iniciativa y agradece a los tres países haber promovido un proyecto que mantiene en la agenda interamericana la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los nicaragüenses.
¿Qué plantea el proyecto de resolución?
El proyecto presentado ante la OEA aborda algunas de las principales preocupaciones relacionadas con la situación de los derechos humanos y las libertades fundamentales en Nicaragua.
Entre las medidas propuestas se encuentra la liberación incondicional de todos los presos políticos, así como dar a conocer el paradero y las condiciones de todas las personas desaparecidas forzosamente.
También plantea restituir la ciudadanía y los registros civiles, así como garantizar el derecho a regresar a Nicaragua sin temor a represalias a las personas privadas arbitrariamente de su nacionalidad y expulsadas del país.
En materia de libertades fundamentales, el borrador contempla restablecer las libertades de expresión, asociación, religión y reunión pacífica, y permitir que medios independientes, organizaciones de la sociedad civil, universidades y otras instituciones canceladas puedan retomar sus actividades.
El documento también aborda la separación e independencia de los poderes públicos, el pluralismo político y la devolución de propiedades y activos confiscados arbitrariamente.
Un mecanismo para dar seguimiento
El proyecto no se limita a plantear medidas inmediatas. También propone establecer un Grupo Ministerial de Seguimiento sobre Nicaragua, integrado por Estados miembros y con apoyo técnico de la Secretaría General de la OEA.
Entre sus funciones estaría buscar una interlocución directa con las autoridades nicaragüenses, evaluar el cumplimiento de lo establecido en una eventual resolución y desarrollar opciones para una acción colectiva coordinada, de conformidad con el derecho internacional.
El borrador establece además que este mecanismo presente un primer informe y recomendaciones en un plazo de 30 días y contempla que la Reunión de Consulta pueda ser convocada nuevamente dentro de 45 días o antes, si las circunstancias lo requieren.
Argentina y Paraguay se suman como copatrocinadores
En los días posteriores a la presentación del proyecto, Argentina y Paraguay anunciaron su copatrocinio, sumándose así a la iniciativa presentada originalmente por Perú, Colombia y Estados Unidos.
Este respaldo amplía el grupo de países que han decidido acompañar formalmente el proyecto antes de su consideración por los cancilleres.
El proyecto continúa en negociación
El documento todavía es un proyecto de resolución y su contenido puede cambiar como resultado de las negociaciones entre los Estados miembros antes y durante la reunión.
En ese proceso, Brasil presentó observaciones y propuestas de modificación al borrador, entre ellas cambios relacionados con el lenguaje sobre seguridad regional y con el mecanismo previsto para dar seguimiento a la situación de Nicaragua.
Por tanto, las medidas contenidas en el documento deben entenderse como propuestas sujetas a negociación, y no como decisiones ya adoptadas por la OEA.
Nicaragua ante los cancilleres de las Américas
La XXXI Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores está prevista para el 2 de octubre en Washington, D.C. Será en ese espacio donde los Estados participantes examinarán la situación de Nicaragua y considerarán el proyecto de resolución y las propuestas que se encuentren sobre la mesa.
Desde la Fundación para la Libertad de Nicaragua reiteramos nuestro agradecimiento a Perú, Colombia y Estados Unidos por haber presentado esta iniciativa, y reconocemos a Argentina y Paraguay por sumarse posteriormente como copatrocinadores.
Mantener en la agenda interamericana la situación de los presos políticos, las personas desaparecidas forzosamente, quienes han sido privados de su nacionalidad y las restricciones a las libertades fundamentales contribuye a que estas realidades continúen siendo documentadas y consideradas en los mecanismos internacionales correspondientes.
El contenido definitivo de la resolución dependerá de las deliberaciones y decisiones de los Estados participantes el próximo 2 de octubre.

