Desde la Freedom Tower de Miami, Berta Valle exigió pruebas de vida y libertad para las personas presas políticas en Nicaragua, y pidió respuestas para las familias que siguen sin conocer el paradero de sus seres queridos.
La presidenta de la Fundación para la Libertad de Nicaragua y codirectora del Equipo de Apoyo a Presos Políticos del World Liberty Congress (WLC) participó, por invitación del National Endowment for Democracy (NED), en un panel de activistas realizado en el marco de la entrega del Champion of Freedom Democracy Award 2026 al congresista Mario Díaz-Balart.
Durante su intervención, Valle denunció las desapariciones forzadas y las condiciones que enfrentan las personas encarceladas por motivos políticos bajo el régimen Ortega-Murillo.
Participantes del panel «Voices of Freedom in the Americas» en la Freedom Tower de Miami.
Familias que siguen sin respuestas
Valle recordó que, según el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, al 24 de septiembre de 2026 se documentaban al menos 68 personas encarceladas por motivos políticos en Nicaragua: 53 hombres y 15 mujeres. De ellas, 31 se encontraban en condición de desaparición forzada.
Advirtió que la cifra real podría ser mayor debido a las amenazas contra familiares que intentan denunciar. Como ejemplo, mencionó las redadas del 4 y 14 de julio en distintas ciudades del país y las dificultades que enfrentan las organizaciones de la sociedad civil para documentar las detenciones.
“En Nicaragua no hay presos con proceso, hay rehenes. La dictadura los captura de noche, los oculta durante meses y niega a sus familias hasta el derecho de saber si están vivos”, afirmó Valle.
Denuncia sobre las condiciones carcelarias
Durante el panel, Valle denunció el aislamiento prolongado, la incomunicación, la prohibición de visitas familiares y la negación de atención médica a personas adultas mayores y con enfermedades crónicas. También describió interrogatorios bajo amenaza y privación de alimentos y de luz.
En su intervención, recordó los hallazgos del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de Naciones Unidas sobre desapariciones forzadas y muertes bajo custodia estatal, y señaló la responsabilidad de las autoridades por estos abusos.
“Una celda sin luz, sin médico y sin visitas es un instrumento de tortura. Y un Estado que se niega a decir dónde tiene a un detenido comete desaparición forzada, un crimen que no prescribe y que un día tendrá responsables con nombre y apellido”, sostuvo.
Durante el encuentro se compartieron los manuales del World Liberty Congress sobre liberación y reintegración de personas presas políticas.
Pruebas de vida, acceso independiente y libertad
Valle exigió pruebas de vida inmediatas de todas las personas desaparecidas, acceso del Comité Internacional de la Cruz Roja y de médicos independientes a los centros de detención, y la liberación plena e incondicional de todos los presos políticos.
Asimismo, pidió al Congreso de Estados Unidos y a la comunidad internacional condicionar cualquier gesto hacia Managua a la aparición con vida de las personas desaparecidas.
En ese contexto, destacó el respaldo sostenido del congresista Mario Díaz-Balart a los presos de conciencia de Nicaragua, Cuba y Venezuela, así como su labor en defensa de la libertad de Ucrania y la soberanía de Taiwán.
Durante el evento, Valle también presentó los manuales del World Liberty Congress para el apoyo y la defensa de presos políticos. Tras la ceremonia, sostuvo reuniones con expresos políticos de Cuba.
Encuentro en la Freedom Tower de Miami, en el marco del reconocimiento del NED al congresista Mario Díaz-Balart.
Desde la Fundación para la Libertad de Nicaragua reiteramos nuestra exigencia al régimen Ortega-Murillo: las familias tienen derecho a saber dónde están sus seres queridos, conocer su estado de salud y volver a abrazarlos en libertad.
Exigimos saber dónde están, exigimos verlos y exigimos su libertad.

